Lectura 111: De fanzine a libro
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La autora del libro de nuestra lectura número 111, Claudia Rodríguez Silva, tuvo una vida breve (Santiago de Chile, 1968-2025), pero plena de actividad. A los 23 años se involucró en el activismo de género, al que daría soporte académico estudiando Trabajo Social en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y diplomándose en Género en la Universidad de Chile.
Su activismo trans y feminista también alcanzó al ámbito cultural. Participó en la fundación de la primera compañía de teatro trans chilena, para la que elaboró dos piezas. La trayectoria literaria estuvo marcada inicialmente por la publicación de fanzines, un formato sin ánimo de lucro que se basa en la autoedición económica y la autogestión. De ahí salieron Dramas pobres y Cuerpos para odiar (de alguna manera clasificables como «poesía travesti»), seguidos de Manifiesto horrorista y Enferma del alma. El primero de los cuatro derivaría en un libro de idéntico título, publicado por Ediciones del Intersticio en 2016. Siete años después vieron la luz Para no morir tan sola (con el significativo subtítulo «Escrituras en pandemia») y Ciencia ficción travesti, este último una compilación de ocho cuentos y un ensayo. Finalmente, la editorial independiente española Barrett publicó en 2024 Cuerpos para odiar, que antes fuera fanzine y obra de teatro. Apenas un año más tarde, Claudia Rodríguez se suicidó, aparentemente a causa de su despido tras diez años trabajando en la organización feminista chilena Fondo Alquimia.
Barrett sacó Cuerpos para odiar en su colección «Editora por un libro», una iniciativa consistente en invitar anualmente a una figura destacada de la cultura (no necesariamente de la Literatura) para que proponga una obra y asuma la labor de editora. Con ello se pretende descubrir o rescatar manuscritos y obras que, de otra manera, difícilmente habría publicado la editorial. Alguno de estos títulos se tornó en fenómeno literario, caso de Panza de burro, protagonista de un librofórum en La Calma Lectora. La encargada de asumir aquel rol en Cuerpos para odiar fue Mariana Enríquez, destacada autora de literatura de terror y de la denominada «nueva narrativa argentina».
La propia editorial explica que Cuerpos para odiar supone «un retrato crudo, auténtico y conmovedor de la vida de las travestis y trans, exponiendo la sordidez de la calle, la brutalidad policial, el hambre y el rechazo implacable de la sociedad». Un gesto de desafío reforzado por el desafío de su autora a «las normas ortográficas como símbolo de resistencia y reivindicación de las que no tienen voz». En suma: «Una obra emocionante y valiente que nos descubre a una autora impregnada de la realidad cruel de la vida marginal». De todo ello y mucho más nos hablará Ángeles Mateo del Pino el próximo 9 de julio.
(Fotografía de Claudia Rodríguez en Filsa 2015: © Rodrigo Fernández, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0 - Cubierta de Cuerpos para odiar: Editorial Barrett)
