El carnaval en el cine: tres ejemplos

18 Febrero 2026

El momento lo requiere: The End no puede permanecer ajeno al hecho de que estamos en fechas carnavaleras. Y con motivo, porque este tiempo festivo, de mascarada y bullicio, cuando —por utilizar una imagen cultural de vieja raíz europea— don Carnal se enfrenta a doña Cuaresma, no ha sido ajeno a la mirada atenta del cine. Claro que éste lo ha abordado desde más de un enfoque, como lo demuestra los tres que vienen a continuación.

Domingo de carnaval

El polifacético y poco reivindicado Edgar Neville sintió una atracción especial por el carnaval, interés que terminó trasladando a su producción cinematográfica. En este largometraje de 1945 monta una intriga policiaca, con un toque de comedia, en torno al asesinato de una rica y ávara prestamista justo el día que comienza el carnaval en Madrid. Rodado íntegramente en la capital española, lo protagoniza (a pesar de que la carátula del DVD de a entender que lo es Fernando Fernán-Gómez) la madrileña Conchita Montes, pareja sentimental de Neville, a cuyas órdenes trabajó en otras once ocasiones. Ella es la hija del vendedor de relojes sospechoso de haber cometido el crimen, empeñada en demostrar la inocencia de su progenitor. Sin ser lo mejor del autor de esa obra de culto titulada La torre de los siete jorobados, se deja ver con una sonrisa en los labios.

Orfeo negro

El mito griego de Orfeo y Eurídice es el del amor condenado a fracasar por el capricho de los dioses. O, si lo prefieres, por el capricho del destino. Un tema lo bastante universal y eterno para que haya dado mucho juego en el arte, sobre todo en la ópera. El francés Marcel Camus lo adaptó en su segunda película, que también sería la primera de sus tres colaboraciones con el escenógrafo Jacques Viot. La acción se ubica aquí en los arrabales del Río de Janeiro de mediados del siglo XX, siendo Orfeo un guitarrista que se enamora de una Eurídice que visita el famoso carnaval. Camus escribió el guion en colaboración con Vinicius de Moraes, a partir de una obra teatral de este último. La banda sonora de Antonio Carlos Jobim, Luiz Bonfá y otros músicos de bossa nova, jazz y samba, contribuyó a que Orfeo negro se llevara la Palma de Oro en Cannes 1959 y el Globo de Oro y Óscar a la mejor película de habla no inglesa en las ceremonias del año siguiente.

Casanova (de Fellini)

Si el carnaval sirvió de pretexto para que Neville escenificara una trama policiaca y para que Camus hiciera lo propio en su revisión del mito órfico, en la película del gran Federico Fellini es un episodio más (aunque de innegable impacto estético y teatral) dentro de su visión personal de otro mito, el del seductor. Y, sin embargo, la asociación de Giacomo Casanova con el festival de Venecia es una imagen icónica, hasta el punto de que, en 2025, la ciudad del Adriático dedicó su fiesta mayor al más famoso de sus hijos (junto a Marco Polo, Vivaldi y Tiziano). Fellini la retrata en consecuencia, pero en el contexto de la paulatina e irremediable decrepitud de un personaje hundido en la vacuidad moral, existencial y sexual.

 

(Imagen principal generada por IA)

Etiquetas

Añadir nuevo comentario

HTML Restringido

  • Etiquetas HTML permitidas: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
CAPTCHA Te pedimos que marques esta casilla para prevenir envíos automatizados.

Volver al blog


Comentarios